Primeros cuidados

Plantación

Elegida la combinación variedad/patrón debe definirse un marco de plantación adecuado al volumen de copa esperado.

Hay que señalar que los patrones C. Carrizo, C. Macrophylla y C. Volkameriana, son patrones vigorosos, mientras que el Mandarino Cleopatra tiene un vigor medio.

Diseño de la plantación

En el diseño de la plantación a de ajustarse el marco de plantación a la dimensión de la parcela o los bancales, con independencia del tipo de riego, procurando que el marco sea lo más regular posible.

 Cuando la plantación se realiza en ladera, utilizando riego localizado, adquiere gran importancia la sistematización del terreno en mesetas, caballones o terrazas, disponiendo el arbolado de la forma más adecuada para evitar los daños por erosión y asfixia.

Caballones

Los árboles se disponen en la dirección perpendicular a la pendiente y los caballones se realizan inmediatamente por encima de la fila de árboles, a unos 40 cm de alta, y también en la dirección de la pendiente.

Mesetas

Se realizan mesetas con bases de 80-90 cm, de plataforma superior 50-60, de unos 30-40 cm de alta, encima de las cuales se plantan los árboles. Cuando se pretende situar árboles en filas pareadas, dentro de una misma meseta, la anchura de estas debe alcanzar los 2-2,5 m.

Terrazas invertidas

Se realizan terrazas en sentido contrario a la inclinación del terreno natural, obligando a las aguas de escorrentía a morir en el talud de la terraza anterior.

La sistematización del terreno en mesetas presenta una serie de ventajas: 

  1. Evita encharcamientos en el cuello del árbol
  2. Permite aportaciones de materia orgánica localizadas (sólo en la meseta) 
  3. Control de malas hierbas más fácil y menos costoso
  4. Evita la pudrición de los frutos de las faldas del árbol

Época de plantación

En lo referente a la época de plantación, aún cuando los cítricos pueden plantarse en cualquier época del año, es conveniente observar las siguientes indicaciones:

Manejo de plantones

Al realizar la plantación de tus plantones debes seguir unas normas de manejo que favorezcan el buen prendimiento del plantón, así como su crecimiento vigoroso.

1
Al recibir la planta debe plantarse lo antes posible. Si se retrasa la plantación, deja las plantas en un lugar fresco, colocadas de pie, y deberás regarlas, sin abusar y manteniendo húmeda la turba.
2
Preparar el terreno. Pueden realizarse pequeñas mesetas o caballones, sobre los que se plantará el árbol. La tierra debe estar en sazón en el momento de plantar.
3
Las plantas se repartirán con maceta, que no se apartará hasta el momento de plantar.
4
En el momento de plantar, apartar la maceta y deshacer ligeramente parte del cepellón de substrato. Así dejaremos libre parte de las raíces, de manera que puedan distribuirse bien al colocar la planta en el hoyo.
5
No deben aplicarse abonos minerales ni estiércol directamente a los hoyos de plantación.
6
Cubrir con tierra y apisonarla.
7
El plantón debe quedar a una altura ligeramente superior a la que se encontraba en el vivero.
8
Cuando el plantón ya está plantado hay que regar lo antes posible, sin esperar a plantar toda la parcela.
9
Despuntar ligeramente la planta.

Cuidados durante los primeros años

Los cuidados posteriores al momento de plantación y durante los primeros años, son muy importantes, pues van a condicionar el adecuado desarrollo y buen funcionamiento de la explotación. Como aspectos más importantes a tener en cuenta tenemos:

Acolchado

Consiste en cubrir la superficie de tierra que hay alrededor del plantón, mediante una lámina de plástico negro. Es una práctica muy conveniente, independientemente del sistema de riego que se emplee, porque elimina los trabajos propios de la escarda y, como consecuencia, los daños en raíces y troncos que normalmente se provocan al realizar dichos trabajos. Además, y como aspecto muy importante, ayuda a mantener la humedad del suelo.

El acolchado se realiza cuando la planta ya está prendida, normalmente después del tercer riego, con el suelo en sazón.

Si no se realiza el acolchado, se debe practicar la escarda manual alrededor del árbol para mantener la humedad. Así se evita que se agriete el suelo, pues por las grietas puede penetrar el aire y afectar negativamente a las raíces.

Protección del tronco

Es conveniente eliminar los brotes laterales en los 30 cm primeros del tronco y colocar un protector que evite posibles rebrotes. Además, con el protector se evitan daños por herbicidas o por golpes de sol.

Con todo ello se consigue un mayor crecimiento y uniformidad de los plantones

Abonado

Respecto al abonado, no es recomendable abonar durante el primer año. Empezaremos a abonar al inicio de la segunda brotación, desde que se plantó, aplicando Nitrógeno, Fósforo y Potasio. A partir del segundo año aplicaremos también Magnesio y Hierro.

Según la secuencia del consumo de elementos nutritivos por las plantas, el abonado se aplicará de marzo a octubre, distribuido de la manera que figura en el siguiente documento.

Poda

Se ha comprobado, que si durante los primeros años de crecimiento de la planta, dejamos que esta crezca libremente, sacrificando incluso lo que consideramos una buena formación, todos los nutrientes aportados tenderán a crear un abundante sistema foliar que a su vez influirá positivamente sobre el sistema radicular y viceversa, obteniéndose gracias a este doble efecto, un buen desarrollo de la copa y de la raíz.

Así, durante todo el primer año, e incluso el segundo, no conviene efectuar ningún tipo de poda, a excepción de la que se deberá hacer sobre el patrón, del que se eliminará todos los rebrotes.

A partir del segundo-tercer año, se empieza ya a pensar en la formación del árbol, para ello y siempre esperando a que este se desarrolle y se vaya equilibrando libremente, se van eliminando las ramas laterales de menor vigor, dejando aquellas que por su vigor servirán para seleccionar las ramas principales de la planta.

En algunos casos, es posible que la elección de las ramas principales no se haga hasta el tercer año.

Las ramas principales han de elegirse en número de tres o cuatro y de manera que:

  • no se estorben, procurar distintas orientaciones
  • no pongan en peligro la solidez de la copa, que no nazcan varias a la misma altura
  • no dificulten su acceso, que no se forme muy alta o muy baja


La época para efectuarla es la primavera. Si no existe cosecha y/o es de poca cuantía, puede hacerse durante todo el verano procurando que llegados los primeros fríos el árbol no este desguarnecido y las heridas hayan cicatrizado bien.